El tiempo de cosecha es un momento de profunda reflexión y abundancia espiritual. Muchos plantan árboles y luego los abandonan, pero los grandes emprendedores espirituales dejan pequeñas semillas de conocimiento para que otros puedan disfrutar de lo que se siembra.
La Cosecha como Símbolo de Abundancia y Reflexión
Todos somos sembradores de semillas, de esos artículos que hacen pensar a las personas que buscan la paz interior en el corazón. Dejamos atrás la mente pensante porque en el corazón se guarda el fruto de las cosas bien hechas.
Cuando el fruto es maduro, se cae, es cierto, pero qué rico sabe saborear algo que es de una propia cosecha. No creo en las cosas muy químicas porque ahí hay muchas cosas que pueden producir a la larga Cáncer.
Y si el Cáncer es la lacra de este siglo, pero como siempre digo, el tiempo nos dará la razón a pensar que dentro del equilibrio de la vida, dentro de ese magnífico mundo lleno de oportunidades y secretos inconfesables, existe un punto de reflexión.
La Cosecha como Punto de Equilibrio entre el Dar y el Recibir
Siempre que me preguntan qué haces cuando cosechas, lo primero es dar y luego recibir. Si no das en la vida, es difícil recibir, y si das demasiado en ocasiones puede que no sirva en los negocios. Sin embargo, todo está en estrecha relación, en optimismo y constancia. Por eso los viejos vinos o también el whisky, cuanto más viejo es, mejor cotizado está. ¿Será que volvemos hacia atrás en el pasado? Todo es posible.
Imaginemos para crear abundancia que montamos una empresa en la cual todos participarán, vendiendo lo que no utilizan. De repente, se inundará un local. ¿Qué ocurriría? Se caería el fruto de la cosecha.
Lo mismo ocurre cuando una persona va conduciendo y pierde el control de su automóvil o de su camión; estamos poco alerta a lo que pasa en nuestra vida. Por eso es importante, antes de tener claro que es el éxito, saber qué has cosechado para que los frutos caigan. Pero el fruto no es en sí una semilla, sino un punto de cosecha entre un árbol que da amor y una actitud.
Cómo Cultivar la Paz Interior y el Éxito
Por eso hay cosas que son imprescindibles para vivir en paz interior: reconocer a los árboles y dejar que el tiempo de cosecha los frutos maduren. Imagina para crear abundancia que montamos una empresa en la cual todos participarán, vendiendo lo que no utilizan. De repente, se inundará un local. ¿Qué ocurriría? Se caería el fruto de la cosecha.
Lo mismo ocurre cuando una persona va conduciendo y pierde el control de su automóvil o de su camión; estamos poco alerta a lo que pasa en nuestra vida.
Un Toque de Sabiduría
Aquí te comparto un breve video en el que Osho, con sus sabias palabras, explora el concepto de ese árbol invisible y tierno, a pesar de ser polémico para algunos. Sus enseñanzas nos invitan a reflexionar sobre la naturaleza de la cosecha y la maduración de los frutos en nuestra vida.